Víctor publicó un mensaje en sus redes sociales acompañado de una foto en blanco y negro de su hijo sonriente. “Estoy destrozado, me dejaste hijito mio. Te amo y te voy amar toda la vida. Ahora sos mi angelito, te amo, te amo hijo mio”, dice el mensaje, que finaliza con dos emojis de llanto y un corazón roto.
El posteo en la red social Facebook tuvo en las primeras horas más de 15 mil reacciones, 2200 comentarios y fue compartido más de 4500 veces.
También envió sus condolencias el club Defensores Unidos de Tablada, donde Thiago jugaba al futbol en la categoría 2017.
“Con profundo dolor el club Defensores despide a Thiago Correa, un pequeño gran guerrero de tan solo siete años, que formaba parte de nuestra familia deportiva. Thiago luchó con valentía hasta el final, pero una tragedia injusta nos lo arrebató demasiado pronto. Su sonrisa, su energía y su amor por el deporte quedarán por siempre en nuestra memoria. Acompañamos en este inmenso dolor a su familia, seres queridos y compañeros de equipo. Descansa en paz, Thiago. Siempre estarás en el corazón de Defensores”, dijeron desde la institución.
El club suspendió todas sus actividades que tenía prevista para este viernes y sábado en señal de duelo. También iniciaron una colecta para ayudar a la familia Correa en los gastos del sepelio bajo el alias “TodosunidosporThiago”, en una cuenta del Banco Nación a nombre de su madre, Diara Yael Medina.
Hasta el tarde de este sábado la familia no había informado el lugar donde serán velados los restos del menor, que le serán entregados a la familia luego del proceso de donación de órganos la autopsia dispuesta por la justicia.
Quién era Thiago
Thiago tenía siete años. Era alumno de la Colegio Parroquial Santa Rosa de La Tablada y jugaba al fútbol en la categoría 2017 del club Defensores Unidos de Tablada.
El miércoles salió del colegio y fue a entrenar. Luego, su papá lo pasó a buscar y lo llevó a su casa. Compartieron varias horas hasta que llegó el momento de que el niño regresara con su mamá. Víctor y Thiago caminaron unas cuadras hasta la parada del colectivo que lo acercara a la casa de Diara, en Ciudad Evita.
Allí lo sorprendió un tiroteo que se originó cuando el efectivo Aguilar Fajardo disparó contra cuatro delincuentes que lo asaltaron cuando estaba junto a su madre y vestido de civil. De acuerdo a las imágenes de una cámara de seguridad, el oficial tomó su pistola reglamentaria y efectuó 11 disparos en apenas 9 segundos contra los ladrones. Uno de esos tiros hirió en la cabeza a Thiago. A raíz de los disparos, uno de los asaltantes murió en el lugar. Otros dos fueron detenidos heridos y el restante escapó.
Según informaron fuentes judiciales, la autopsia al cuerpo del sospechosos fallecido, identificado como Brandon Corpus Antelo (18), reveló que recibió dos impactos de bala: uno en una mano y el otro que le entró por la espalda y le salió por el pecho.
En tanto, los dos detenidos, Uriel Montenovo (21) y Uriel Leiva (21), tenían un disparo cada uno. En pierna y abdomen. Lo ocurrido es investigado por el fiscal Diego Rulli, de la Fiscalía de Homicidios de La Matanza, quien solicitó la detención del policía al considerar que actuó en «exceso de la legítima defensa». El pedido fue aceptado por el Juzgado de Garantías de turno.
En su indagatoria de este viernes, el oficial inspector dio su versión de los hechos, aunque será citado nuevamente ante el fiscal, ya que a partir de la muerte de Thiago se modifica la carátula de la causa, que, en este caso, dejó de ser una «tentativa de homicidio». Por su parte, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, salió en defensa de Aguilar Fajardo. “Los responsables directos son los delincuentes”, dijo este viernes en una conferencia de prensa.
Bullrich también adelantó que pediría el cambio de carátula de la causa para que los ladrones queden imputados «no sólo por robo a mano armada», sino por «homicidio».